Regreso.
En el jardin hay flores
que no conozco.
Alfonso Muñoz
viernes, 13 de febrero de 2009
jueves, 12 de febrero de 2009

Sofia pensaba en lo que Segi y ella habían estado hablando la sesión pasada.
Con una humeante taza de té de sakura en la mano, el recuerdo de la hora semanal que pasaba hablando de ella llegaba más claramente al consciente de Sofia.
Las vicisitudes de la vida nos llevan a una espiral que muchas veces es díficil salir de ella. Como si nos pusieramos a desenredar los muelles de un colchón, claro que siempre es muchisimo más fácil llegar al fin cuando el colchón, al igual que la vida de uno, no está oxidado.
Pero... ¿Qué es lo que hace que la vida se oxide y no podamos llegar al final de la madeja de muelles?
Sofía miraba atrás, en su vida, y no era capaz de encontrar el momento en el que los muelles se oxidaron, muchos eran los nudos de aquella trama vital que conformaba el colchon donde todas las noches dormía pero... ¿Por qué no era capaz desenredarlo por sí misma?
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